http://www.mundomaritimo.cl – Desde que se anunció la adquisición del armador alemán por parte de la naviera danesa en diciembre 2016, las especulaciones no auguraban el buen recibimiento que tendría dentro de la industria. En apenas un año se obtuvieron las aprobaciones de libre competencia de 23 jurisdicciones, incluyendo países como Estados Unidos, México, Ecuador, Brasil Japón, Australia, la Unión Europea, Turquía y Sudáfrica, siendo Corea la última en emitir su aprobación apenas en diciembre recién pasado.

Tras la fusión, la nueva naviera cuenta con 773 portacontenedores con una capacidad total de 4,15 millones de TEU, equivalente a un 19,3% de la participación de mercado global. Según un análisis realizado por el blog especializado Xeneta, las autoridades regulatorias estarían preocupadas por la competitividad entre las navieras, ya que la alta cantidad de fusiones e integración de operaciones ha disminuido la oferta de armadores para los dueños de la carga, lo que podría resultar en una colusión para subir los precios de las tarifas de fletes.

Condiciones y acuerdos

A pesar de que las aprobaciones se sucedieron de manera fluida, no estuvieron exentas de condiciones. Para obtener la venia de la Unión Europea, Hamburg Süd debía salir de los cinco acuerdos de navegaciones compartidas (VSA) suscritos, con lo que la alemana retiró ocho naves de los acuerdos. Brasil, que se esperaba fuera ‘problemático’ no estableció requerimientos específicos. La única condición fue que Maersk tuvo que escoger entre vender Mercosul Line, operador de cabotaje ECSA o Aliança Navegaçao, la competencia de cabotaje de Hamburg Süd, para evitar un monopolio. Maersk vendió Mercosul Line a CMA CGM en abril de 2017.

Xeneta comenta que Hamburg Süd es el líder en las rutas norte-sur dentro de Latinoamérica, ofreciendo servicios a través de Hamburg Süd-CCNI en Chile y Aliança en Brasil. Ambas marcas continuarán operando de forma independiente, atendiendo a sus clientes locales. “Hamburg Süd y Aliança tienen propuestas de valor atractivas, las cuales queremos preservar y proteger. Deseamos mantener el toque personal y compromiso que ellos ofrecen a sus clientes”, comentó Maersk CEO Søren Skou al anunciar la adquisición en diciembre de 2016.

La nueva red

Los clientes de Maersk y Hamburg Süd tendrán ahora acceso a una amplia red de servicios puerta a puerta gracias a las rutas norte-sur de Hamburg Süd y la flexibilidad de las rutas este-oeste de Maersk. Al respecto, Skou comentó “nuestra red combinada proveerá interesantes oportunidades para desarrollar nuevos productos y explotar sinergias operacionales. Los clientes de Hamburg Süd y Maersk Line se beneficiarán de más opciones y mejores productos”.

En el mercado brasilero (que representa más del 90% del mercado de la ruta ECSA, según JOC), la nueva combinación Maersk-Hamburg ostentará un 36% de participación de mercado, mientras que MSC tendrá el 25% y Hapag-Lloyd (junto con CSAV de Chile y UASC) controlarán el 16%.

Pero lo que realmente destaca de la compra de Maersk va mucho más allá de la participación de mercado, especialmente ahora que las tarifas de flete son un commodity más. ¿Cuál es la ventaja de ser más grandes? La interrogante planteada por Xeneta deja abierta la respuesta de que la inteligencia detrás de la compra es un manejo más amplio del negocio de transporte de carga contenerizada. Ahora la danesa tiene presencia en bienes refrigerados, alimentos, vegetales, frutas y productos farmacéuticos, los cuales son más sensibles al tiempo que al precio, además de tratarse de tarifas con fluctuaciones menos volátiles que las no perecibles.

Gracias a la consolidada posición de Hamburg Süd en las rutas norte-sur, la nueva Maersk Hamburg podría alcanzar niveles de estabilidad de tarifas y ganancias casi garantizadas… ciertamente una hazaña que no todas las navieras pueden lograr.

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