• Homenaje a Eduardo Weisbek

    El pasado 31 de mayo recibimos la lamentable noticia del fallecimiento Eduardo José Weisbek, en su querida Buenos Aires. Eduardo, quien se desempeñó como Subgerente Técnico en La Holando Sudamericana por muchos años, era también miembro de nuestro comité de Cascos; muy querido por colegas y amigos en el ámbito del seguro marítimo. En esta edición hacemos un homenaje a su vida y su legado profesional con el apoyo de algunos amigos y colegas, y aprovechamos nuevamente la oportunidad para hacer extensivas nuestras sinceras palabras de condolencia y solidaridad a su familia y allegados.

    Su capacidad de liderazgo siempre resaltó, por eso tenía un papel de “nave insignia” dentro de La Holando Sudamericana, siendo capitán cuando era necesario o marinero si la ocasión lo ameritaba; esto ha hecho que sus compañeros de trabajo sientan más la ausencia después de su desaparición.

    En la conversación que tuvimos con Mónica y Juan Manuel, colegas de Eduardo, sobresalen cualidades como una persona de mil anécdotas, de buen humor, persistente, trabajador, buen amigo, familiar y preocupado por los suyos.

    “Profesionalmente, Eduardo se fue en su mejor momento. Empezó aprendiendo, estudio, tenía la subgerencia, la posición formal de líder con tres secciones a cargo, había juntado a todo un equipo y era el momento para disfrutar, para recoger los frutos. Lo más lindo le estaba por venir”, Juan Manuel Contrera.

    En el ámbito laboral, Eduardo se desempeñó como Gerente Comercial y de Marketing en Pepsico Argentina, Cervecerías Budweiser, Brahma, Molinos y Río de la Plata S. A.; aproximadamente a los 45 años ingresó a la sección de Cascos (Embarcaciones Comerciales y de Placer) de La Holando y ese mismo año comenzó su Licenciatura en Gestión de Seguros de la Universidad La Matanza; razón por la que se ganó, aún más, el respeto de sus colegas, quienes lo ponen como ejemplo a seguir.

    “Eduardo era un capitán de barco, él te guiaba y guiaba el grupo y lo que aprendimos con él fue eso: a saber que, por más que todos tengamos diferencias, podemos ir todos juntos hacia el mismo lado”, Mónica Barreña.

    Su preocupación por los demás fue clave para que, más que compañeros de trabajo, se sintieran como familia, siendo él el “papá gallina”, ayudando y estando presente cuando fuera necesario, poniendo a la persona por encima del trabajo.

    Además de su amplio conocimiento en el seguro de embarcaciones, al que llegó gracias a su pasión por navegar desde muy joven, Eduardo tenía una gran capacidad para formar comunidades, reunir amigos y trabajar todos por el mismo objetivo. En ALSUM aportó su conocimiento en el Comité de Cascos y en los Congresos, expresando con claridad sus opiniones, aprendiendo de los otros y buscando soluciones para mejorar el trabajo del ramo en la región.

    “Generoso y entusiasta colaborador de las causas de ALSUM, a Eduardo siempre lo recordaremos por su desbordado profesionalismo, su deslumbrante amabilidad e inspiradora caballerosidad.” Leonardo Umaña, secretario general de ALSUM.

    Sin lugar a duda, Eduardo José Weisbek deja un legado profesional y personal invaluable dentro de su compañía, en el sector marítimo argentino y como miembro activo de ALSUM, y seguirá ocupando un lugar muy especial en los pensamientos de todos los que tuvieron el privilegio de trabajar o simplemente disfrutar de una larga conversación con él. La vida de Eduardo fue ejemplo de ética profesional y fundamentación técnica. En ALSUM honraremos su compromiso con la capacitación de las nuevas generaciones.

    Este artículo hace parte de la Revista ALSUM #15.
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